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Una de las cosas
buenas de ser de Osasuna, es la posibilidad que nos da nuestro equipo de
conocer otras gentes, ciudades y países. Una pequeña delegación de la
Peña Vianesa-Mendaviesa fue a tierras Italianas a reconocer el terreno,
antes de que los nuestros pisaran Parma. Ya sabéis, ¡¡Alguien tiene que
hacer el trabajo duro!! Nuestro “trabajo” no sólo consiste en explorar
las ciudades que visita Osasuna, sino en reconocer aquellos sitios que
pueden ser interesantes para un futuro.
Salimos el Martes de
Zaragoza vía Bérgamo, y esa noche la pasamos en la ciudad italiana.
Rápidamente, nos pusimos manos a la obra, y después de golfear un poco
por la noche, nos fuimos a dormir.
Bérgamo es una
coqueta ciudad, con una parte alta, que es
la zona vieja de la Ciudad. Aquí hay edificios que datan del S XI, así
como una imponente fortaleza con recuerdos a los caídos en las
diferentes guerras. Merece la pena dar una vuelta por sus calles, plazas
e iglesias repletas de historia, así como echar un vistazo a sus tiendas
repletas de dulces típicos de la región. |
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Una vez visitada
Bérgamo, fuimos hacia Parma vía Brescia, donde paramos a comer y dimos
una vuelta por el centro de la ciudad. Merece la pena dar un paseo por
la Plaza de la Catedral, levantar los ojos y admirar el imponente
edificio del Duomo di Brescia.
Y es que en
Italia, en cualquier rincón encuentras algo que merezca la pena
fotografiar.
Más tarde, y con la
inestimable ayuda de Marta, nos dirigimos hacia Parma, que ya fue
nuestro campo-base de aquí en adelante. Llegamos a la ciudad al
anochecer, cogimos las habitaciones, una duchita y otra vez a la calle.
Una vez Marta nos explicó donde podíamos aparcar la furgoneta, nos
indicó cómo ir hacia el centro de la ciudad.
No sé cómo ni por
qué, aparecimos en la Piazza Garibaldi, y como buenos visitantes y
mejores consumidores, entramos a echar una cerveza fresca en un bar de
la plaza, el Piano-Bar dell'Orologio. A partir de ahí, casi nos hicimos
clientes preferenciales de ese bar, Julio, Massimo, Nicoletta y el
abuelo, nos trataron como en nuestra casa, y desde está página queremos
recomendar este sitio, a todas gentes que visiten Parma.
La ciudad ya olía a
rojillo, y no tardamos con juntarnos con mucha gente que había venido a
ver el partido. Estuvimos por las calles de Parma hasta que nos dejaron,
cerraron los bares y sobre las 3 nos mandaron para casa, ¡¡Qué se le va
a hacer!!. |
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Era
Jueves, día del partido, así que nos pusimos nuestras mejores galas
rojillas y fuimos al centro a disfrutar del día. Entre cerveza y
cerveza, pudimos admirar la belleza de Parma, con edificios románicos
inigualables y otros que marcaban las diferentes épocas de esta antigua
ciudad-estado. Estuvimos todo el día por la calle, la cuadrilla del
piano dio uno de sus mejores recitales e hicimos que las canciones de
nuestra tierra se escucharan de lado a lado de la ciudad. Ya por la
noche, bien provistos de bocatas fuimos al estadio, donde nos esperaba
un dispositivo de seguridad alucinante. No se que le habrían dicho a la
policía que íbamos a hacer, pero a todas luces fue excesivo e
innecesario.
Por fin empezó el partido. El Parma no se jugaba nada, así que Osasuna
con un poco más de interés y los ánimos de 500 incondicionales,
encarriló pronto el partido con un golazo de David López desde fuera del
área. Unos minutos después, una gran jugada de Soldado era remachada por
el propio David López en la línea de gol. Descanso y a reponer fuerzas.
La segunda parte comenzó como terminó la primera,
con un Osasuna bien posicionado y a la espera de su oportunidad y un
Parma en un constante quiero pero no puedo. Mediada la segunda parte
llegó la puntilla para el Parma en una buena jugada entre Raúl García y
Romeo, que remachó Juanfran a la red; 0-3 y a otra cosa mariposa.
Osasuna había ganado sin despeinarse y como dijo Julio César “Veni Vidi
Vici”, llegó, vio y venció. Ya fuera del estadio, fuimos a celebrar la
victoria por ahí, pero parece que en esta tierra cierran todo muy
pronto, así que de nuevo, unas cervecitas y a casa a descansar, que
¡¡Aún quedaban unos días para disfrutar de Italia!!.
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Nos quedaban un par
de días de vacaciones, así que decidimos ir a Venecia y Florencia.
Venecia es una ciudad muy original con sus canales y la inigualable
Plaza de San Marcos. Una ciudad diferente, para pasar un buen día a
pesar de las puñeteras palomas que estaban por todas partes.
El
Sábado, la impresionante monumentalidad de Florencia, con su fastuosa
catedral y las incomparables plazas y calles que parecen ancladas en el
S XVI, nos dejaron con la boca abierta. Subimos a la cúpula de la
Catedral, no sin esfuerzo, y algunos nos trajimos unas agujetas de aúpa
para casa, pero mereció la pena admirar Florencia a vista de pájaro. No
había rincón ni edificio descuidado, enfocaras donde enfocaras, había
una foto que merecía tomarse. Anocheció, y las Navidades estaban cerca.
El alumbrado nocturno daba un ambiente muy bonito, las calles llenas de
gente animaban la ciudad, y no nos pudimos resistir a las innumerables
tiendas y mercadillos, donde compramos los regalos para las próximas
fiestas. |
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De regreso a Parma,
fuimos a despedirnos de Julio, Massi y Nicoletta, nos hicimos una foto
de despedida, y les invitamos a conocer las mejores fiestas del mundo
SAN FERMIN.
Al día siguiente
regresamos a casa con la sensación de haber estado un mes de vacaciones.
En fin, un viaje para enmarcar y para repetirlo una y otra vez. A todo
esto y a pesar de que esta crónica del viaje pueda resultar un poco
aburrida, ¡¡Lo hemos pasado de miedo!!
¡¡AUPA OSASUNA!! |
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