Temporada 2006-2007
                     Leverkusen, Alemania, 5 de Abril de 2.007  
                        Bayer Leverkusen    0       C. A. Osasuna    3

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¡Un viaje Guapen, Guapen! (2)

El segundo día comienza en plan cultural. Como es Viernes Santo, la primera visita es a la Catedral. El Vía Crucis impide que podamos verla por dentro, salvo la nave central (yo que quería pedirle algo a los Reyes Magos que están aquí enterrados), pero todo es magnífico. Lástima que no la hayan limpiado desde que la acabaron. Lo cierto es que el exterior es completamente negro.

Tras la agotadora visita de 10 minutos, buscamos el trenecito panorámico que nos lleve a otra visita gastronómica cultural, el museo del chocolate. Como el tren no viene, una cervecita para hacer tiempo. Después de ver pasar dos trenes, nos animamos en el que más lleno va y como sardinas en lata, pero partiéndonos de risa, nos vamos a la ribera del Rhin a comer chocolate. El museo es muy interesante y la fuente de chocolate deliciosa. Una pequeña tienda a la mitad del recorrido consigue calmar la ansiedad chocolatera de los más golosos y, al final, como locos a la tienda a llenar las bolsas. Las cestas a rebosar de chocolate de todo tipo: bombones, tabletas, balones de fútbol, una copa (de la UEFA) de chocolate y hasta pintura para el cuerpo (ejem… menudo viaje de novios que van a tener algunos)

Después de tanto chocolate, era ya hora de comer en serio, así que nos vamos a la casa del codillo en la ribera del Rhin. Codillos con todo tipo de acompañamientos hasta no poder respirar y otros descubrimientos importantes: el metro de cerveza (10 cervezas Kolsch enfiladas) y el licor Jäggemeister (lleeegamaiser) alias Gestelfeiser que es como cualquier jarabe que tenga Sara en la farmacia.

 Tanta cultura nos ha dejado “agotados” y deambulamos entre las cervecerías del Mercado Nuevo para elegir la mejor Kolsch de Colonia. La parada la hacemos en un Biergarten escondido en una pequeña y coqueta plaza de la parte vieja. Allí matamos la tarde con otras rondas de cerveza y así se nos hace la hora de cenar. Otra cervecería y la estrella de la noche: las salchichas por metros. Después de 2 metros y 1/4 de salchichas y 4 o 5 rondas de cerveza, a quemar la noche. Nuestro gozo en un pozo! Todos los bares cerrados o sin música porque es Viernes Santo y ha muerto Cristo… Estos son más católicos que en España ¿no? Los marcianitos, tres limones y medio limón y una abuela más tarde, todos a la cama.

Ante la imposibilidad de trasnochar, optamos por madrugar para atacar las tiendas de la calle principal y aledaños: camisetas del Leverkusen, balones, pulseras, zapatillas, agua de colonia 4711 hasta cosméticos afrodisíacos hechos a mano, de todo hay que comprar. Quedada en Früh para comer.

 Como las cervezas y los metros se nos hacen poco, barril de 5 litros para todos que se acaba antes de que llegue la comida. Sin duda esta es la mejor cerveza y la mejor comida de Colonia.

 Para bajar la comida y los Gestelfeiser, un paseíto hasta la orilla del Rhin para embarcar a visitar la ciudad desde el río o buscar un bar de referencia para encontrar el cubaten perfecten. La visita desde el barco resulta muy interesante aunque un poco fría de cara al norte. Cuando hemos aprendido todo sobre la ciudad, nos unimos al resto del grupo en el bar de referencia en el que han conseguido si no un cubaten perfecten, un cubaten guapen. Como el cocinero del garito es canario, decidimos reservar para cenar y hacer tiempo probando otras cervezas de los alrededores.

La cena, pantagruélica como todas. Juro que no probaré el cerdo hasta al menos la final de la UEFA. Un Gestelfeiser para rematar la comida y al garito más cercano del que sale música a tope. El local está lleno, música de Abba y todos a coro “Savo Milosevic, la la la la la la…” resulta que todo el bar es de Osasuna (muchos camuflados). Tras un partido de Champions de futbolín y una actuación estelar de baile rocanrolero con La Bamba, nos vamos a otra zona con muuuuuucha más gente y donde la noche muere a altas horas.

 Al día siguiente, madrugón, mal cuerpo general y de vuelta para casa rezando para que la semifinal la decidamos en Pamplona por 3-0 (estrés cero) y no tengamos que ir ni a Sevilla ni a Londres porque ya no tenemos ni cuerpo ni cartera. Aún así ha sido un viaje GUAPEN GUAPEN.

 Nos vemos en la final.